Hacía unos años que no iba a Sevilla a ver carreras. Este año, por primera vez iba a los tramos de la Sierra Norte de Sevilla; en otras ocasiones siempre he ido hacia la zona de Castilla de las guardas. He de decir que me parecieron unos tramos preciosos, sobre todo el de El Pedroso; tramo roto, sucio, de los que a mí me gustan. Pasé un buen día de rallyes a pesar de la corta inscripción y que además, para variar, nos volvió a llover al final del día. Lo peor fue el caminio de vuelta. Tomé la mala determinación de hacerle caso a “google maps” y tirar desde Cazalla de la Sierra hacia Osuna por el interior: Lora del Río, La campana…. El camino de vuelta se me hizo interminable y además me pilló de lleno lo que según dicen los meteorólogos, fue la mayor tormenta nunca registrada en Andalucía, además de lluvia con aparato eléctrico a discrección. A punto estuve de no poder llegar a casa al tener que vadear varios arroyos desbordados. Uno de ellos incluso de varios cientos de metros. Una vez llegué a Osuna no mejoró la cosa al tomar la A92. La autovía estaba peligrosísima, inundada y llena de zonas de barro. Finalmente, tras más de 4 horas llegué a casa. Los registros de lluvia en algunas localidades entre Sevilla y Málaga llegaron a los 400 litros por metro cuadrado.

En el siguiente enlace a Petroracing cuento lo que pasó en lo deportivo.

ROSALES, BROBERG Y EL COMPAÑERISMO BRILLAN EN VEJER